BIENVENIDOS

¡Hola a tod@s!
Soy la creadora de este blog, mi nombre es Anet, y realmente espero que lean todos los capitulos de esta maravillosa historia, esperando que disfruten cada uno de los capitulos que estan aqui, dentro de este blog.


agosto 08, 2011

LIBRO 1 Capitulo 15 parte 2

*Aqui esta la otra parte del capitulo 15. Espero que la disfruten mucho :)!
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Los días comenzaron a pasar sin que ambos jóvenes se dirigieran la palabra. No se hablaban ni mucho menos se miraban a la cara. Una cálida corriente del sur, hizo que los días en Valle del Rey fuesen mucho mas templados.
La noche justo antes del partido de eliminatoria comenzó a caer cálidamente, justo cuando las estrellas comenzaron a cubrir el cielo. Jorge acababa de tomar un baño, justo cuando su celular sonó. Era David, quien le pedía verse con él para aclarar algunas cosas sobre las prácticas de futbol.
Jorge salió de su casa cerca de las 9 de la noche. Pero, sin embargo la plática no fue de las prácticas exclusivamente, sino que se centraron en un tema en particular: su relación con Ana.
-Yo creo que deberías decirle la verdad…- dijo David al tiempo en que se sentaba sobre el verde pasto del habitual campo en el que ambos solían practicar.
-¿La verdad?... dime ¿Qué ganaría con eso?, después de todo aunque yo le diga la verdad, eso no cambiaría nada- contestó Jorge mientras permanecía de pie intentando hacer unas cuantas ‘dominadas’ con el balón.
-¿Qué no cambiaría nada?-
-Las cosas ya están hechas… y aunque le diga a Ana la verdad, eso no cambiará en nada, así que pienso que no viene a cuento que ella lo sepa-
-Si sigues mintiéndole, lo único que lograrás será lastimarla-
-No lo haré… no voy a lastimarla-
-¿Qué pasaría si ella descubre que le mientes?-
-Trataría de arreglar las cosas…-
-Supongo que con otra mentira… quizás después te puedas arrepentir, ¿has pensado en eso?-
 -No me he arrepentido de nada de lo que he hecho hasta ahora… no me arrepiento y nunca lo haré-
-¿A que viene eso?-
-Eso es parte de mi filosofía-
-Valla cosas…lo que trato de decir es que mentir no es bueno- agregó David al tiempo en que se ponía de pie y continuaba caminando.
-Pero pienso que en este caso es lo mejor que puedo hacer-
-Al menos si le vas a mentir, prepárate para las consecuencias… por que puede que te arrepientas toda tu vida-

Esa noche pasó demasiado rápido para ambos jóvenes. Después de aquella tarde, ambos habían descubierto cosas el uno del otro. Era como si pudieran comprenderse perfectamente, pero como si fueran completamente diferentes al mismo tiempo.
-“Lo que paso ese día… parece tan irreal…”- pensaba Ana al tiempo en que comenzaba a cerrar los ojos.
-Parece que estas enferma- agregó Anilec al tiempo en que tocaba la frente de Ana -¡Estas ardiendo!-
Justo en ese momento, Ana se desmayó. Había pescado un pequeño resfriado. Daniel fue a recogerla lo más rápido que pudo. Permaneció dormida la mayor parte de la tarde. Estaba plácidamente recostada en su cama, cuando escuchó una voz al lado suyo.
En ese momento abrió los ojos, y se dio cuenta de que Jorge se encontraba acostado junto a ella.
-Hola- dijo él en voz baja intentando no alterarla.
-Hola- respondió ella al saludo -¿Qué haces aquí?-
-Es que te veías tan dulce dormida que me acerque para verte mejor- contestó Jorge al tiempo en que se sentaba en la cama –Vine a dejarte los apuntes el día de hoy-
-Gracias-
-Siento lo del otro día-
-Jorge, tú eres la persona que yo más quiero en este mundo, por eso quiero saber la verdad-
-¿Cuál verdad?-
-La verdad sobre porque Karina te odia tanto-
-Pero, ya te lo dije-
-Eso no es cierto… te prometo que sea cual sea la verdad… yo la aceptaré-
Jorge dudó por un momento, pero si Ana había prometido aceptarlo, estaba claro que podía confiar en ella.
-Bien- contestó Jorge en tono de burla –Y el juego comienza… le preguntamos a 100 personas lo siguiente, ¿Por qué Karina me odia?... 3 opciones… 1° Karina me rechazó, 2° Yo la rechacé a ella, 3° Ambos estábamos enamorados-
-La segunda-
-Primer fallo-
-La primera-
-Segundo fallo-
-¿La tercera?-
-No… ¿lista?, eso era un calentamiento-
-Déjalo así, es evidente que aún te falta madurez para este tipo de cosas-
-1° Acosaba a Karina, 2° Ella me acosaba a mí-
-Ya déjalo, dices cosas raras y sin sentido- interrumpió la joven entre dientes.
-Quizás… y la tercera te parecerá la más rarísima de todas… 3° Ella y yo nos acostamos-
-Es la más estúpida que he oído-
-Verdad que si-
-Ok, lo admito, me sorprende que tengas tanta imaginación…- dijo Ana al tiempo en que pequeñas lágrimas comenzaban a caer sobre su cama –Aún tratándose de una broma, eso si que es repugnante-
-Si… tanto que realmente lo fue-
Esas últimas palabras bastaron para que Ana terminara de comprender todo. Estaba más que claro para ella. Mientras lloraba pensaba en lo que ella misma le había prometido a Jorge hacía unos cuantos minutos: “Sea lo que sea, yo lo aceptaré”.
Jorge se quedo callado al verla llorar. En ese instante vinieron a su mente las palabras que David le había dicho el día anterior: “Te arrepentirás el resto de tu vida”
-Ojalá- dijo Jorge al tiempo en que tocaba la cabeza de la chica –Pudiera reescribir mi pasado… si pudiera hacerlo haría todo lo que fuera posible para cambiarlo si con eso dejaras de llorar-

agosto 02, 2011

LIBRO 1 Capitulo 15 parte 1

15. CONFESIÒN



-¿Sabes cual fue la razón por la que Lucía decidió ir a Minago con mi padre aquel día?- preguntó Karina con cierto tono de frialdad.
-No, y no me interesa saberlo-
-Si hubieras hecho a un lado tú estúpido orgullo, quizás ella ahora estaría viva-
-Ella era una zorra igual que su novio-
-Si, igual que su ex-novio, el tipo con el cual te engañó… pero, si te hubieras retractado de tus palabras…-
-¿Cuáles palabras?-
-Ella me contó sobre el último encuentro que tuvieron-
-¿Ahora me estás echando la culpa a mí?-
-Yo no he dicho nada sobre eso-

Mientras Karina y Jorge hablaban, Ana intentaba escuchar la conversación que ellos mantenían, pero a pesar de sus miles de intentos, no logró escuchar nada ya que no pudo abrir la puerta.
-¿Aún recuerdas lo que paso hace un año?- preguntó Karina seriamente.
Jorge se quedó callado, al tiempo en que recordaba aquel día en que había estado con la chica confesa.
-No te preocupes- dijo ella al percibir el silencio del          chico –Haré tu pecado un poco mas liviano… ¿sabes?, mi hermana fue la primera en engañarte, después de pasar un mes a tu lado, comenzó de nuevo a tener contacto con Manuel… ahora que ya sabes la verdad, no tengo nada más que hacer aquí-

Casi en el mismo instante en que Karina se marchó, Ana salió de la casa de Jorge con sus cosas. Salió sin siquiera mirarlo a la cara, pero justo antes de que ella llegara a la esquina el chico logró detenerla.
-¡¿Por qué me mientes?!- exclamó Ana llena de                coraje – ¡Primero dices que no quieres que te mienta, y luego eres tú quien tiene el descaro de hacerlo!-
La chica estaba tan furiosa que no se dio cuenta de que estaba a punto de darle una bofetada. Más sin embargo, Jorge la detuvo bruscamente, tomando su mano fuertemente al tiempo en que la apretaba.
-Tú- dijo sin mirarla a la cara –No sabes lo que es amar a alguien y que no te correspondan… no sabes lo que es sentir la perdida de alguien a quien amaste…no sabes lo que se siente saber que tú persona amada, murió por su persona amada, y que esa persona no eras tú- dijo Jorge casi al punto de perder el control de sí mismo.
-Me duele- susurró Ana con pequeños gemidos al tiempo en que miraba a Jorge.
En ese instante Jorge soltó la mano de la chica. Ana cayó al suelo simultáneamente; y a pesar del dolor de su mano y de su propio corazón, no levantó la mirada. Jorge se quedó de pie por un momento frente a su novia, hasta que finalmente dio la media vuelta para marcharse, no sin antes decirle a la chica que no sabía que era exactamente lo que sentía.

Ninguno de los dos se dio cuenta de que David y Anilec, la hermana de Jorge, lo habían visto todo.

agosto 01, 2011

LIBRO 1 Capitulo 14 parte 2

CAPITULO 14 (CONTINUACION)


“¿Por qué Karina tiene la misma fotografía que Jorge tiró ayer por la ventana?”, esa era la pregunta que rondaba por la cabeza de Ana. Estaba recostada en su cama, cuando justo en ese momento, Sofía tocó a la puerta de su habitación.
-La buscan señorita- dijo la señora encargada del mantenimiento de la casa desde afuera.
-¿Quién?- preguntó Ana al tiempo en que guardaba la fotografía en su libro de inglés.
-El joven de siempre-
Esas palabras le bastaron a la chica, para saber que se trataba de Jorge. Se levantó tan rápido como pudo y al abrir la puerta se dio cuenta de que Jorge se encontraba ya de pie frente a ella.
-¿Tan irresistible soy?- preguntó al verla tan agitada y sobresaltada.
-No te lo tengas muy creído- contestó Ana sonriendo intentando recuperar el aliento.
-Seguro… oye, préstame tú libro de Ingles-
-Claro- agregó la chica olvidando que ahí había guardado la fotografía -¿Qué le paso al tuyo?-
-Lo he dejado en la preparatoria- contestó Jorge al tiempo en que comenzaba a hojear el libro. Lo hojeó detenidamente, y al cambiar una de las páginas, se dio cuenta de que justamente ahí se encontraba la fotografía que Ana había tomado esa mañana de entre las cosas de Karina. El silencio se hizo presente entre los dos.
-¿Me la devuelves?- preguntó Ana en voz baja tratando de sobrellevar las cosas al tiempo en que también vio la fotografía.
-Este tipo de bromas no me gustan- agregó Jorge justo al tiempo en que rompía en dos la fotografía. Después de esto, salió de la habitación de la joven.

La noche pasó sin que algo importante sucediera. Al día siguiente, Jorge ni siquiera volteó a ver a Ana. La evitaba completamente. No hablaron, sino hasta que Ana se armó de valor para confrontarlo.
-¿Estás enojado?-
-Sabes algo, la verdad eso era algo que no esperaba de ti- dijo el chico al tiempo en que comenzaba a alejarse de aquella que a pesar de todo seguía siendo su mejor amiga.

Los días pasaron sin que ambos jóvenes cruzaran palabra. De alguna forma, pensaron que sería mejor dejar que las cosas se calmaran por sí solas.
Puesto que los exámenes habían terminado, los compañeros de clase del salón 2-B, habían decidido organizar una fiesta en la casa de Iván, uno de los amigos de Jorge, con el motivo de celebrar que los primeros exámenes del semestre habían concluido.
David había invitado a Ana a que asistiera con él, pues pensaba que si lograba hacer que Jorge se pusiera celoso, las cosas entre ellos volverían a ser como antes. Más sin embargo, esos días bastaron para que Jorge descubriera sus verdaderos sentimientos hacia Lucía. Se dio cuenta de que realmente la había amado. Pero más que reconocerlo, lo aceptó. Aceptó que aquel sentimiento nunca había muerto. Pero, aún más que sentirse bien por la respuesta que su corazón había encontrado, se sintió aún más confundido. ¿Acaso no sería Ana tan solo un reflejo de Lucía?
Quizás si, y quizás no. Pero eso era algo que él tenía que descubrir por sí mismo.

Finalmente el día de la fiesta llegó. Analía y Ana habían quedado de verse para llegar juntas a la fiesta.
-¿Está bien que vayas con él?- le preguntó Analía al tiempo en que caminaba del lado de Ana.
-Si, ¿Por qué no?-
-Bueno, después de todo es el mejor amigo de Jorge-
-Vale, yo voy con él solo como amiga-
-Si tú lo dices, pero también toma en cuenta que las cosas se pueden mal interpretar-
-No importa lo que los demás piensen, lo importante es lo que yo pienso-
-Eso es cierto- agregó Analía antes de entrar en la casa de Iván.
Cuando llegaron, se dieron cuenta de que tanto Jorge como David ya estaban ahí. Ambas chicas se sentaron en la misma mesa que David. Jorge observó a su novia desde el primer momento más sin embargo, no hizo nada por acercarse a ella.
Observó como desde el primer momento las chicas comenzaron a reír al lado de David, y que inclusive su hermana se encontraba al lado de su mejor amigo. Recelaba realmente a su novia. Se moría de los celos de ver a su chica sentada a 10 metros de distancia al lado de otro chico. Pero lo que le colmaba, era que ese chico fuera su mejor amigo.
-Oye anímate, después de todo es una fiesta- agregó Iván al ver la forma en la que Jorge miraba a su mejor amigo –Relájate, no le hará nada-
-Lo sé… después de todo es David-
En ese momento, observó como David y Ana se ponían de pie y se preparaban para comenzar a bailar.
-Jorge compórtate como alguien maduro-
-Claro-
-Woo… que linda pareja hacen Ana y David- agregó Wiin al tiempo en que se acercaba a Jorge, puesto que no sabía que Ana y él estaban peleados.
-OK… hasta aquí aguanté- agregó Jorge al tiempo en que se acercaba a David. Tomó al chico de los hombros y lo tiró al suelo de un golpe.
Estaba por comenzar a golpearlo, cuando sintió como sobre su camisa escurría líquido. Ana le había tirado agua encima.
-¡No me lo puedo creer!- exclamaba al tiempo en que ayudaba a David a levantarse -¡Eres lo peor!-
Y después de decir esto, Ana salió de la fiesta. Jorge se quedó pasmado por un momento, hasta que volvió en sí, solo para tomar sus cosas y salir detrás de Ana.
Caminaron por un par de calles, hasta que el interpelado trató de acercarse a la chica, pero justo cuando le tocó el hombro para detenerla, ésta lo recibió con un pequeño manotazo.
-¿Qué quieres?- preguntó sin voltear a verle pues estaba totalmente furiosa, tanto que sus ojos habían comenzado a cristalizarse por el mismo coraje-¿Acaso no te bastó con lo que acabas de hacer?, eres un estúpido, él es tú mejor amigo-
-Lo sé-
-No-contestó Ana al tiempo en que volteaba a verle intentando resistir las ganas de abofetearle–No lo sabes, si no, no le hubieras hecho lo que le hiciste-
-Lo sé, pero tú eres mi novia- agregó Jorge intentando comparar su tono de voz con el  de la chica –Además, preferiría que no estuvieras con algún otro chico-
Esas palabras bastaron para que Ana se calmara del todo. Una pequeña brisa golpeó la cara de la joven. Se inundó completamente con el perfume de Jorge, tanto, que verdaderamente quiso estar en sus brazos.
-Vayamos a mi casa- dijo Jorge en voz baja.
-¿Para qué?-
-Bueno, después de todo, ya que te arruine la fiesta… quizás lo pueda compensar viendo una buena película-
-Quizás…-

Tomaron el autobús hasta la casa de Jorge. Al entrar, Ana se dio cuenta de que ahí se encontraban tanto el papá de Jorge como su mamá. Subieron a la habitación del chico, y escogieron la película. Estaban por comenzar a verla, cuando la madre de Jorge tocó a la puerta avisando que había alguien que buscaba al chico. Jorge asintió diciendo que bajaría en un momento.
-¿Quién será?- preguntó Jorge mirando a la joven con cara de intriga.
-No tengo ni idea-
Jorge bajó al tiempo en que se acomodaba el cabello, y mientras tanto, Ana se asomó por la ventana para saber quien era la persona que buscaba a Jorge. Ambos chicos hubieran pensado en cualquier persona menos en ella.
Era Karina quien estaba esperando a Jorge. Ana, al verla, bajó inmediatamente, para ver si podía escuchar lo que Karina y Jorge estaban por hablar.
-¿Qué quieres aquí?- preguntó el chico al verla. Pensó en Ana, y como la conocía, supuso lo que había hecho, así que tan pronto como le hizo la pregunta a Karina, cerró la puerta.
-Vengo a decirte la verdad- contestó Karina intentado hablar esta vez en voz alta –Sobre lo que pasó ese día… el día en que Lucía murió-

julio 29, 2011

LIBRO 1 Capitulo 14 parte 1

14. DESEO Y DOLOR



-Ana… quédate a dormir- agregó Jorge al tiempo en que dejaba de abrazar a la chica.
-¿Eh? Pero… tú hermana-
-Está bien, ella no dormirá en la casa esta noche, ni mamá, ni mi padre estarán aquí-
-No estoy preparada para esto… creo que para mí esto es un poco más psicológico que físico-
-Vale… me vale con dormirnos abrazados durante toda la noche-
-Jo… no confió en ti en ese aspecto-
-No te creas... nunca te obligaré a hacer algo que no te guste-
-Bueno, entonces me voy-
Ana salió tan rápido como pudo de la casa de Jorge. Estaba demasiado agitada como para poder pensar alguna otra cosa que no fuera él. Su espalda recargada sobre el fino pecho de Jorge. Solo de imaginarlo, sentía como su piel se erizaba al instante.
-“Lo siento, hermano… pero tengo a alguien a quien puedo entregarle todo… por eso cuando ese momento llegue, no me arrepentiré… jamás, nunca lo haré”-

La noche pasó demasiado lento para ambos jóvenes. Pero sin embargo, habían descubierto que no importaba si sus cuerpos estaban separados, por que sus corazones latían al mismo tiempo y con el mismo sentimiento.

La primera hora en la escuela fue de Educación Física. Las chicas estaban por salir de los vestidores, cuando vocearon que la junta de representantes necesitaba reunirse urgente con los demás titulares. Eso incluía obviamente a Ana.
Cuando la joven llegó hasta donde se encontraba la mayoría de los titulares, les fue informado que el profesor de inglés había sufrido un accidente, por lo que faltaría a clases por más de dos semanas. Les fue entregada una lista que contenía los resultados de los últimos exámenes de inglés. Ana tomó la lista del grupo 2-B y la llevó hasta su salón. Llegó a su banca y la guardó en su mochila. Estaba por salir cuando por accidente tiró las cosas que estaban sobre el banco de Karina.
-Demonios… le he tirado las cosas… quizás si las acomodo bien no se de cuenta- dijo Ana al tiempo en que recogía las cosas que había tirado por accidente. En ese instante, vio un libro que le pareció muy familiar. Era igual al que ella había leído hacía ya unos meses. La nostalgia la invadió. Quería volver a leer la cita que le había llenado de sentimiento sobre aquella historia. Observó el libro detalladamente y se dio cuenta de que había una página doblada. Lo abrió y observó que se trataba de la misma fotografía que Jorge había tirado la noche anterior. En ese momento, el timbre de cambio de hora se escuchó. Casi por instinto, Ana tomó la fotografía y la guardó entre uno de sus libros. Karina fue la primera en entrar, y tan pronto como vio sus cosas se dio cuenta de que alguien las había movido. Rápidamente buscó la fotografía; pero solo logró darse cuenta de que no estaba.

Ese día pasó demasiado rápido, al menos para el gusto de Ana. Quizás por que había hablado muy poco con Jorge, o tal vez por que había tomado aquella fotografía que sostenían sus manos sin permiso.

julio 25, 2011

LIBRO 1 Capitulo 13

13. DECIDIR



Afuera no había dejado de nevar, y las clases matutinas del  2-B ya habían terminado. Ana se encontraba en el baño de las chicas arreglándose el cabello un poco, justo cuando recordó lo que David le había dicho días atrás.
-“Dijo que me veía mas bonita”- pensó al tiempo en que se sonrojaba.
Justo en ese instante, Anilec, Wiin y Alejandra rodearon a la joven.
-¿Y bien?- preguntó Wiin.
-¿Eh?- contestó Ana totalmente impresionada por la pregunta de su amiga.
-Desde hace un tiempo, que no nos hablas ni nada por el estilo-
-Es solo que… casi no tengo tiempo-
-¿Tiempo?, claro como vas a tenerlo si se lo dedicas todo a mi hermano- contestó Anilec de manera casi automática.
-¿Y eso que tiene de malo?- preguntó Alejandra intentando ser menos directa.
-¿Cómo que qué tiene de malo? Nosotros también somos sus amigas-
-Pero si Ana tiene novio, creo que deberíamos estar felices por ella, y en lugar de pedirle que nos de tiempo, nosotras deberíamos estar buscando también novio, ¿no lo creen?-
-Sí, sí- dijo Ana vagamente al tiempo en que salía del pequeño círculo que sus amigas habían hecho alrededor suyo.
Salió de la preparatoria sola, puesto que Jorge tendría práctica de futbol. Caminó hasta la parada del autobús y esperó a que llegara; estaba sentada sobre una pequeña banca, cuando se dio cuenta de que un tipo de extraña vestimenta se estaba acercando a ella.
-La busca la señora Marina- dijo el tipo de ropas negras a la joven –Toda la compañía le esta buscando-
En ese instante, el tipo tomó fuertemente a Ana del brazo. La joven intento moverse, pero le fue completamente inútil.
-¡Suélteme!- exclamó la chica.
-¡No escuchaste! ¡Que la sueltes!- exclamó Analía al tiempo en que golpeaba al extraño sujeto por detrás de la cabeza -¡Corre!-
Ambas comenzaron a correr, tan rápido como sus piernas les permitieron, y no pararon hasta sentirse seguras del extraño sujeto.
-¿Estás bien?- preguntó Analía muy agitada.
-Si… ni siquiera conocía al tipo-
-No te buscaban a ti… me buscaban a mí-
-¿A ti?-
-La señora que había creído mi madre por más de 15 años resulto ser mi tía… ahora ella está muy mal, y se supone que después de que ella muera, uno de los tres hijos de mi verdadera madre tendrá que asumir el control de la compañía Star Streek-
-¿Star Streek?-
-Sí… ¿la conoces?-
-Claro, bueno después de todo es una marca de ropa muy conocida… pero tú no quieres ser la persona que asuma el cargo, ¿verdad?-
-Sinceramente no… oye, si cuando nos conocimos te di una mala impresión… lo siento-
-Vale, está bien… quizás estabas nerviosa-
-Un poco…-
En ese momento, el celular de Ana comenzó a sonar; era Jorge quien desde hacía un rato había intentado comunicarse con ella.
-¿Era el chico que se sienta detrás de mí?- preguntó Analía sonriendo.
-Sí… bueno-
-¿Es tu novio?-
-Eh, sí… bueno me tengo que ir-
-Vale, nos vemos, claro que sí, ten cuidado con los tipos de hace un rato, aunque estoy segura que ya no volverán-
-Iré con cuidado-

Jorge había terminado más temprano de lo usual sus prácticas, así que le había pedido a Ana que fuera a su casa para que le explicase algunas cosas de matemáticas, puesto que había reprobado el último examen parcial de la materia. Realmente, era una materia que le aterraba ya que nunca había sido bueno para los números.
-¿Está Jorge?- preguntó la chica al llegar y ver a la madre de su novio.
-Sí, adelante- contestó la madre del chico.
Invitó a Ana a pasar dentro de la casa, y le dijo que en un momento su hijo bajaría a recibirla, puesto que se encontraba tomando un pequeño baño. Entonces la mamá de Jorge tomó su bolso, y le pidió a Ana que tan pronto y Jorge bajara, le dijera que ella se había ido ya a trabajar, y que su hermana dormiría fuera de la casa. Ana asintió a la petición de la señora sin articular palabra alguna. Tan pronto como la señora cerró la puerta, Ana sintió el silencio a su alrededor.
En ese instante, escuchó como alguien abría una puerta en la planta alta de la casa. Quizás Jorge había terminado su baño. Ana se puso de pie y subió lentamente las escaleras. Llegó hasta la habitación de Jorge y se quedo de pie frente a la puerta.
-¿Y si aún no se cambia?... ¿Aún estará desnudo?- dijo la joven para sí misma en voz alta.
-Eres una pervertida- contestó Jorge quien se encontraba detrás de ella.
La chica al escucharlo, se asustó tanto que pego un enorme grito.
-¡Cálmate soy yo!- exclamó Jorge tratando de calmar a la chica.
-Nunca me hagas eso de nuevo- agregó Ana al tiempo en que entraba en la habitación de Jorge e intentando recuperar el aliento dijo –Ahora que lo pienso, es la primera vez que entro en tu habitación-
-Cierto- agregó Jorge, cuando en ese momento besó inesperadamente a la chica.
-“Cuando Jorge me besa… siento que no hay tiempo ni espacio… cuando Jorge toca mi espalda, siento que lo puedo hacer todo… cuando Jorge toca mi pecho… ¡¿EH?!”- gritó Ana al volver en sí, solo para darse cuenta de que Jorge se encontraba encima de ella. En ese momento ambos se miraron fijamente.
-¿No me vas a dejar?-
-Por supuesto que no-
-Vale…- agregó Jorge al tiempo en que sentaba sobre su cama y se ponía una playera azul -¿No te piensas sentar?- preguntó al ver que la chica ya se había puesto de pie frente a él.
-No, estoy bien aquí-
-¿Por qué?-
-Por que te conozco y sé que intentarás algo-
-No lo haré… prometo no hacer nada que te moleste- agregó Jorge al ver a la chica tan distraída mirando en dirección a su escritorio -¿Qué tanto ves?-
-Esa fotografía- contestó la chica al tiempo en que tomaba el objeto -¿Quién es la chica que está a tú lado?-
-Es… Lucía-
Entonces Ana lo comprendió. Ella podría haber preguntado él por qué seguía aún conservando una fotografía de la chica que lo había engañado, más sin embargo, tomó la decisión de confrontar a Jorge directamente. Definitivamente no daría rodeos.
-¿La quisiste?- preguntó Ana agachando la mirada.
-Es…- tartamudeó Jorge intentando encontrara las palabras menos dolorosas y a la vez menos comprensibles –Algo difícil de responder-
-No dejemos- dijo Ana casi susurrando –No dejemos que ella siga en nuestro presente…-
-Pero…-
-¡Ella te engaño!- exclamó la chica perdiendo el              control. Una corriente de fuego corrió por dentro de sus venas. No podía reprimirlo más –Quizás yo no sea igual en nada a Lucía, pero… te prometo que haré todo lo posible por hacerte feliz-
Jorge la escuchó detenidamente. En ese momento, tomó la fotografía y la tiró. Ana tenía razón en algo: ella lo había engañado. Volvió su vista hacia donde Ana estaba y se acercó tiernamente a ella y la abrazó. No se detendría más; era tiempo de dejar fluir aquellos sentimientos que aún guardaba en su corazón por aquella que en ese entonces, estaba ya en el cielo.

julio 18, 2011

Ayuden a promocionar el blog!!

Hola chic@s!

Hoy les escribo para que me ayuden (por lo que mas quieran) a que el blog sea leido por mas gente: Por favor!
Por cierto, tambien paso a decir que a partir de ahora subiere un capitulo por semana... bueno hare dos subidas, solo que cada capitulo lo dividire a la mitad...
Bueno, espero que sigan disfrutando de esta historia que realmente me encanto, y que sigan entrando a leerme. Espero que todos gozen de salud y de bienestar y tambien ojala y tengan un lindo dia.

LIBRO 1 Capitulo 12

12. SECRETOS



-Antes dijiste que no querías que hubiera secretos entre nosotros, ¿no?-
-Sí- susurró casi sin mover los labios.
-Jorge… ¿Por qué no me contestas?-
El chico estaba por hablar cuando justo en ese instante, Sofía tocó a la puerta.
-A-adelante- contestó Ana con cierto tono de nerviosismo, al tiempo en que pensaba en lo inoportuno que había sido que Sofía tocara.
-¿Quieres que continúe donde lo dejamos?- preguntó Jorge después de que vio que Sofía salía de la habitación de su novia.
-Si-si quieres-
-Dime… ¿Qué crees que haya pasado entre ella y yo?- preguntó Jorge tratando de poder sobrellevar la situación.
Ana se quedó callada, pues esa era una pregunta que no había visto venir.
-Karina y yo- dijo al sentir el silencio y la incomodidad de la chica –Estuvimos 1 años juntos en el mismo salón, y durante ese año, solo me tocó sentarme a su lado por un semestre; ni siquiera hablamos… pero, es algo muy difícil de explicar… ¿alguna otra pregunta?-
-¿Ella estaba enamorada de ti?-
-¿Qué?... valla, es la primera vez que escucho eso-
-Entonces, te creo… si tú dices que nada pasó entre ustedes, yo te creo-
-Bien… creo que es un poco tarde, y si espero a Daniel se me hará más tarde aún, así que mejor me iré-
-Ok… ¿estarás bien?-
-Oye, no soy un niño- agregó Jorge justo antes de cerrar la puerta de la habitación de Ana.
-“Lo siento”- pensó el chico al tiempo en que caminaba sobre la callecita empedrada que su novia tenía que recorrer todas las mañanas.
La noche había caído hacía más de 2 horas así que la oscuridad podía percibirse claramente.
Al día siguiente, los alumnos de 2° semestre no asistirían a clases puesto que, los maestros tendrían un curso de pedagogía.
-Iré a comprar algo de leche- gritó Ana desde la puerta principal.
-Está bien, ve con cuidado y abrígate bien- contestó Daniel desde su estudio.
Ana salió de su casa, y para su sorpresa se encontró con David en la tienda. Ambos comenzaron a platicar, hasta que finalmente llegaron al tema de la plática que ella y Jorge habían tenido durante el día anterior.
-¿No crees que si hubiera pasado algo entre ellos dos, tú te habrías dado cuenta?- le cuestionó la chica al mejor amigo de su novio.
-Si, tienes razón- contestó David, quien la miraba fijamente al rostro. Estaba completamente embelesado con el color de las mejillas de la chica. Un color melocotón que sobresalía entre los pequeños mechones que colgaban alrededor del pequeño gorrito blanco de pana.
-¿Qué? ¿Tengo algo en la cara?-
-Te has cambiado el peinado, ¿verdad?-
-Sí-
-Te ves mucho más bonita… y creo que tienes razón sobre lo que dices… bueno nos vemos-
David era el mejor amigo de Jorge, y era todo lo contrario de él. Vivía con su familia a cinco cuadras de la casa de su mejor amigo, y aunque nunca lo había admitido, también se había enamorado de Lucía, y ahora parecía que estaba ocurriendo lo mismo con Ana, puesto que le había tomado tal cariño a la chica, que para esos momentos ya le quería de una manera inconsciente pero real.

El día pasó demasiado rápido. David se encontraba en su habitación, haciendo su tarea, cuando en ese momento, alguien entró en su recamara. Era Jorge.
-Préstame tú libro de Química- decía el recién llegado al  tiempo en que abría los cajones del escritorio de su amigo.
-Primero se toca, ¿no crees?-
-¿En donde está?- preguntó Jorge ignorando a David.
-Fíjate en ese cajón- respondió apuntando a su librero.
-Ah, lo encontré-
-Oye… ¿Pasó algo entre Karina y tú?-
-¿Eh?.... ¿Por qué me haces la misma pregunta que Ana?, es ilógico que algo haya pasado entre nosotros-
-Pero pasó, y lo sabes-
Jorge se quedó atónito ante lo que acababa de escuchar. ¿Por qué David sabía lo que había pasado entre él y Karina? Acaso él… ¿lo sabía desde hacía tiempo?
Definitivamente tenía que haber escuchado mal. Si tenía que ser eso.
-Yo… vi cuando entraron ese día al gimnasio-
-¿Desde cuando lo sabes?-
-Desde ese día-
-¿Por qué… por qué hiciste como si no sabías nada hasta hoy?-
-Por que esperaba que tú me lo contaras… ¿Cómo pudiste hacerlo con la hermana de tú aún entonces novia?-

Mientras Jorge enfrentaba la verdad ante David, Analía y Daniel tenían una charla muy peculiar.
-¿Desde hace cuanto que Mariana está enferma?-
-Desde hace más de 2 meses… ella fue la que me dijo la verdad sobre mi origen, sobre como le fui arrebatada a mi madre el día de mi nacimiento, y sobre como murió mi papá… y tú, ¿desde cuando lo sabes?-
-Yo lo he sabido desde que tengo uso de razón-
-Entonces… ¿Por qué no me buscaron?-
-Por que al parecer, mamá y papá tenían un trato con Star Streek, de modo que si una de las gemelas se quedaba con ellos… nuestras vidas estarían aseguradas-
-Entonces si el contrato es ese… ¿Por qué hasta ahora me buscas?-
-Por que justo en el momento en que mamá murió, el trato entre Star Streek y la familia Vandom terminó-
-Odio a mis padres… les odio-
-No juzgues a las personas si no sabes la verdadera razón por la cual hicieron las cosas… necesitamos hablar de la verdad… pero todos juntos… tú, yo y Ana…-




















“Incluso de esos pequeños cambios que me rodeaban… no me di cuenta de nada”